Que lindo volver a escuchar bandas de las que eras fanático con todas las letras y que por esas cosas de la vida un día las dejaste de escuchar, pero sin embargo el sentimiento sigue intacto, las canciones te siguen insinuando a bailar, saltar, gritar, entendes un poco mejor las letras y volves al ruedo con las canciones sonando todo el día en los auriculares a todo volumen. Tal como a mí me pasó con My Chemical Romance. Lo más doloroso es saber que la banda habría podido seguir más tiempo, o algo que da para llorar es saber que no pude ir al recital que hicieron en Febrero del 2008. La nostalgia, los recuerdos que me trae escuchar esa banda, las letras, ver como una proyección en mi cabeza de lo que pasaba por mi mente hace unos años atrás cuando escuchaba las mismas canciones que ahora. Maduré, crecí, y falta mucho todavía. De todas maneras sigo enamorada de Gerard Way como cuando vi por primera vez un vídeo de la banda y dije "Qué lindo chico" y mi vieja aterrada con la a...