Muy buenas gente, perdonen mi larga ausencia, pero tuve un viaje de reencuentro a la ciudad que vio nacer y crecer grandes artistas del rock nacional. Buenos Aires. Fue muy lindo reencontrarme con mis raíces, volver a recordar viejos tiempos, ver como cambiaron escenarios de mi infancia y demás.
Conocí muchos lugares, galerías de arte y demás y no alcancé a ver la nueva adaptación en Villa Urquiza que es un homenaje al groso del Flaco Spinetta, donde hay gigantografías con cada tapa de sus discos, un bello homenaje.
Uno de los objetivos de viajar a la ciudad era poder visitar el cementerio donde están los restos del icónico y eterno Gustavo Cerati, fundador de Soda Stereo y gran referente para mí. Con mi carta hecha en un papel no muy elegante y una foto de Gus cuando caminaba por las calles de las ciudades buscando inspiración. En la carta mando un saludo y fuerzas a la familia porque sé que la familia de Cerati retira las cartas y todo tipo de ofrendas personalmente. Por desgracia y complicaciones no pude ir al cementerio, pero al menos me gustaría compartirles mi carta, es breve pero muy cargada de emociones:
Haciendo un punto aparte, me encantaría que nunca olviden que así el podio de canciones sea rotativo, siempre va a estar esa canción que los marcó y los sigue marcando, sigue contando su historia, sigue sacando a flote esas emociones ocultas que saben que están reprimidas por diferentes razones, recuerden que la música fue esa compañera de amaneceres, de bajones, de sonrisas, esa banda sonora de su vida, ese himno de amistad, esa música de fondo que sonaba en los momentos indicados. Nunca olviden esas canciones, porque la música es la melodía del alma. Nunca olviden de donde vienen, ni dejen de explorar el camino hacia donde van, no olviden la música, llévenla como esa marca permanente en la piel y en la esencia. Buena vida gente y que siempre sea rock.
Conocí muchos lugares, galerías de arte y demás y no alcancé a ver la nueva adaptación en Villa Urquiza que es un homenaje al groso del Flaco Spinetta, donde hay gigantografías con cada tapa de sus discos, un bello homenaje.
Uno de los objetivos de viajar a la ciudad era poder visitar el cementerio donde están los restos del icónico y eterno Gustavo Cerati, fundador de Soda Stereo y gran referente para mí. Con mi carta hecha en un papel no muy elegante y una foto de Gus cuando caminaba por las calles de las ciudades buscando inspiración. En la carta mando un saludo y fuerzas a la familia porque sé que la familia de Cerati retira las cartas y todo tipo de ofrendas personalmente. Por desgracia y complicaciones no pude ir al cementerio, pero al menos me gustaría compartirles mi carta, es breve pero muy cargada de emociones:
Gustavo, en la parte del universo donde estés debes ser una gran constelación, porque en la tierra fuiste una gran estrella.
Seguís vivo en cada canción, en toda la belleza y esplendor de tu arte y en nuestros corazones. Cambiaste tanto en mí, mi forma de ver el mundo, me diste una vista completamente artística, distinguida, para mí y para miles. Fuiste una persona completamente sabia, quizás habías llegado a la máxima sabiduría y ya no había más misterios por revelar, cumpliste tu legado y despegaste de este plano dejándonos muchas enseñanzas y pistas en tus melodías. Gracias por ser ese hombre alado que vuela sobre la ciudad de la furia, todo el amor para vos, que sé que llegará, y mucha fuerza y cariño para tu hermosa familia, que luchó con valentía por mantenerte. Gracias por ese viaje, la gran experiencia. Gracias Totales Gus.
Lo escribí en cierta forma como dirigiéndome a él como si siguiera vivo, pero eso es porque no tuve la oportunidad de despedirme y esta es mi manera de hacerlo.
Haciendo un punto aparte, me encantaría que nunca olviden que así el podio de canciones sea rotativo, siempre va a estar esa canción que los marcó y los sigue marcando, sigue contando su historia, sigue sacando a flote esas emociones ocultas que saben que están reprimidas por diferentes razones, recuerden que la música fue esa compañera de amaneceres, de bajones, de sonrisas, esa banda sonora de su vida, ese himno de amistad, esa música de fondo que sonaba en los momentos indicados. Nunca olviden esas canciones, porque la música es la melodía del alma. Nunca olviden de donde vienen, ni dejen de explorar el camino hacia donde van, no olviden la música, llévenla como esa marca permanente en la piel y en la esencia. Buena vida gente y que siempre sea rock.
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