Ir al contenido principal

El amor es una mierda y es hermoso

Lunes a la madrugada, 2:28 a.m para ser exactos.
Escuchando un viejo disco de Soda Stereo, me terminé la botella de licor que robé de la estantería de mis padres, con el pulso temblando y la vista movida escribí con dolor y pena, desde lo más profundo y sincero de mi ser las siguientes palabras:

¿Como estar a tu altura? Decime. No soy lo suficientemente linda, ni flaca, ni inteligente, ni divertida para estar con vos. No sé mucho de vos. No sé si te lastimaron, no sé si sufriste, no sé qué canción te pone mal, no sé qué te hace feliz, no sé nada de vos más allá de que te sentís completo conmigo como yo con vos.
No sé si tengo que curarte alguna herida, no sé sobre quién tengo que estar, no sé como ser tu casa, no sé quién tengo que superar, no sé qué hacer o qué decirte si te pones mal, no sé como consolarte si lloras, no sé qué decirte para que te duermas, no sé como hacerte sentir como en casa, no sé como besarte mejor que nadie, ni como abrazarte tanto que te deje una marca en el alma.
No sé qué es lo que más te gusta de mí y lo que menos de vos. No sé por qué me elegiste a mí, teniendo entre medio a tu pasado, alguien mejor y yo. No sé qué te impulsa a decidir, no conozco tu razonamiento, no conozco tu piel, ni tus besos, ni tus mentiras, ni tus recuerdos. Por eso y por mucho más ¿Por qué yo?.

Terminé luchando contra las dudas que atormentaban mi cabeza, mientras que afuera llueve, la botella está vacía y la soledad a tope.
Definitivamente nunca había tocado este tipo de fondo.

A raíz de esto, hundida en la melancolia y ahogada en la sed de poder probar tu piel caigo en un sueño profundo.

En el transcurso de la noche, las dudas se volvían reales, los momentos eran vividos. Te veía. Te quería cerca pero cada paso que daba hacia vos era un paso lejos de mí que hacías. "No puedo ayudarte, las dudas son tuyas, no mías" me decías, pero te respondí "Las dudas son sobre vos". La luz se volvía cada vez más tenue, sonaban violines y  una sinfonía acompañaba las respiraciones. Me mirabas a los ojos con una sonrisa formandóse en tu boca y yo te miraba con la mirada más sincera y llena de amor que jamás ibas a poder presenciar. Las estrellas brillaban solo para nosotros, sentiamos como la tierra giraba solo porque nosotros estabamos parados en medio. Te abracé tan fuerte como pude y vos me devolviste el abrazo, al minuto me preguntaste ¿Por qué estás triste? y conteniendo las lagrimas por la conmoción del momento te sonreí y te dije; "Porque estoy en donde siempre quise estar con la persona que me completa, y quiero que este momento sea eterno, y quisiera parar el tiempo y poder tener una segunda oportunidad para abrazarte más fuerte antes de que te vayas, porque no quiero dejarte nunca. Pero esa no es la razón de mi tristeza, no te confundas, lo que me entristece verdaderamente, es que despedirme de vos me vaya a doler tanto". No dijiste nada y con una sonrisa de esas que hacen vibrar hasta la tierra me abrazaste de imprevisto y me besaste como nunca nadie lo había hecho. ¿Sabes por qué ese beso me marcó tanto? Porque fue mi cable a tierra, porque me olvidé de mis problemas, porque aprendí que así se para el tiempo. Desde la primera vez que me abrazaste supe que quería que me abrazaran así el resto de la vida, aprendí que esa era mi casa, vos eras mi casa, vos eras donde quería estar, nada podía pasarme. Me sentía alguien invencible, tenía la confianza y el concepto de valor que tiene cualquier niño al jugar a ser un superheroe, imparable.

Mi sueño se vio interrumpido al asomar un agrio rayo de sol por mi ventana e impactar contra mi rostro.
Me despierto, me había quedado dormida, tenía resaca, pero no se sentía de esas como las de alcohol, era una resaca de pensamientos, como una sudestada de recuerdos. Agarro el teléfono, 50 minutos habían pasado desde que había sonado la alarma, pero lo que me hizo el día, definitivamente no fue ver que dormí 50 minutos de más, no, sino que había un mensaje tuyo en mi teléfono "Que descanses negrita hermosa, te quiero muchísimo". La sonrisa no fue algo planeado.


¿Sabés que es lo doloroso? No tenerte cerca, no ver la expresión en tu cara y el brillo en tus ojos cuando te digo lo mucho que te quiero, ver si te estremece, si te gusta o te pone nervioso. La distancia solo impide todo, pero lo que no limita es la imaginación.

Lo peor de todo es que sos fundamental en mi vida y eso que no tuve más que el placer de pasar unos días con vos. Es horrible saber que constantemente me muerdo la lengua para no confesar todo lo que causas en mí, saber que con tan poco, siendo prácticamente un desconocido para mí, podes romperme el corazón en el momento que quieras.

El deseo, las ansias, las inseguridades, los miedos, todo crece, cada día estamos más cerca de poder volver a vernos, y estoy tan feliz, todavía no pensé qué excusa voy a meterle a mis padres para poder ir a verte, pero tenes que saber que voy a estar ahí, no creo que esté lista, ni mucho menos preparada, pero voy a estar ahí, con todas las ganas de verte. Soy tuya y vos sos mío ¿Te acordas?.

Espero que nunca me olvides y que esto no sea una despedida, porque definitivamente dejaste no una marca, sino una huella, una parte de vos en mí que no voy a poder sacarme nunca. Porque estás en cada rincón de mi mente, en mi sonrisa, en mi futuro y en la escencia de esas dos almas dolidas y lastimadas que se sonrieron ante la casualidad de cruzarse esa madrugada de noviembre frente al mar.





Hoy pasé toda la tarde hablando conmigo, simulando escenarios jamás pisados, estando en situaciones jamás vividas. Y podría ser la conversación más interesante que haya podido tener en la vida. Nunca nadie me entendió tanto ni me dejó tantas dudas sobre todo lo que creí que era seguro como yo misma.
Nunca me tuve mucho amor propio, pero si sos parte de mí voy a estar enamorada de cada defecto.
Me dí cuenta de que tengo mucho para decir y nadie que me escuche, que necesito que alguien me calle de vez en cuando. Necesito que alguien se ría de mis desgracias, que alguien me pregunte cosas y yo le responda con más dudas. Definitivamente fue una charla muy solitaria pero muy llena de sonrisas. Da miedo conocerse un poco a uno mismo, porque estamos hechos de detalles y creados con descripciones. ¿Pero quienes somos? No, no me refiero a qué te gusta, qué odias, de qué color son tus ojos o qué tan alto sos. ¿Qué te forma? ¿Qué te llena? ¿Qué te da miedo? ¿Por qué cosas darías la vida? ¿Por qué sufrís? ¿Te enamoraste alguna vez? ¿Qué te saca sonrisas? ¿Qué te impulsa a seguir cada día? ¿Estás segura de tus respuestas?.
Nunca tuve tanto para pensar como hoy, porque después de todo, nadie me puede desconocer tanto como yo misma.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La escuela, los abusos y el infierno

Desde que tengo memoria viví mudándome y cambiándome de escuela. Me acuerdo del jardín, etapa feliz, hasta que mi maestra favorita desapareció de un día para otro y en su lugar llegó una rubia llamada Gladys que nos gritaba y nos trataba muy mal. No me acuerdo más de esa etapa. de mis 4 a mis 5 años es todo lo que me acuerdo. Cuando empecé la primaria me acuerdo que mi inocencia era igual a la de todos los chicos a esa edad, el mundo era bastante diferente, nada de 3G o 4G o teléfonos táctiles o SmartTV, el mundo estaba afuera de casa, no delante de ninguna pantalla. En primer grado todo bien, me hice amiga de una rubia llamada (mmm vamos a cubrir su identidad) Josefina la cual para ser tan chica tenía un ego enorme y estaba super consumida por lo que el mundo de la industria comercial vendía y todas las figuras estereotipadas. A mitad de año me cambiaron de primaria porque me había mudado, después en segundo volví y estuve a la sombra de Josefina. Para resumir me acosó, maltrató po...

Me perdí en el viaje, nunca me sentí tan bien.

Me gusta a veces mirar hacia atrás con las eras musicales, pero con nada más, en Argentina en mas o menos la época de los 90's y un poco antes también era el boom de Soda Stereo y Los Redonditos de Ricota, y era la época peleada entre fans, o eras de un bando o eras del otro, o veías a Soda o a Los Redondos, eras un careta si estabas de los dos lados. Mientras las peleas y las historias las armaban los fans el señor Indio Solari y Gus Cerati se respetaban de forma mutua. Y la gente después de que vio que Gustavo nos dejó y el indio avisó que se iba a bajar de los escenarios; se preguntó ¿Por qué no fui a ver a Soda o Cerati cuando pude? (Decían los ricoteros) y ¿Por qué no fui a ver al Indio? (Los fans de Soda). Entonces señores, la única duda verdadera es ¿Por qué perdieron el tiempo y la oportunidad y ahora se lamentan? Se dejaron manejar por el poder en masa de la sociedad del momento, hubo gente en ese entonces que dijo 'Me chupa un huevo lo que piensen chabon, voy a ir a p...